He tenido una oportunidad muy reciente de conversar de manera informal y distendida con dos expertos consultores con los que entre otros temas surgió la referencia a la necesidad de apostar por el impulso al “emprendizaje” como una de las estrategias necesarias para combatir la falta de expectativas laborales para personas que estando convenientemente formadas no enganchan el tan apetecido contrato de trabajo.
Se habla mucho de ello y se hace además de muchas maneras, incluso algunas perversas como cuando se convierte casi en un arma arrojadiza a esos millones de desempleados (más de 6 millones con más del 50% de jóvenes en paro) a quienes se les invita, emplaza o coacciona verbal y retóricamente para que dejen de quejarse y se impliquen en una iniciativa personal que les suba al carro de la economía productiva.
¡Qué fácil decirlo sobre todo desde la comodidad del castillo previamente protegido y aislado por […]












